Quiénes somos

Una historia familiar desde 1840

La historia de Trujal La Verónica comienza en 1840, cuando nuestra familia adquirió la almazara en Tarazona. Desde entonces, siete generaciones han mantenido el oficio de producir aceite de oliva virgen extra de manera artesanal.

Elaboramos nuestro aceite mediante el sistema tradicional de prensas y capachos, una práctica casi desaparecida en España. Seguimos utilizando maquinaria del siglo XIX, cuidadosamente conservada para que el prensado en frío mantenga el sabor original y las propiedades saludables del aceite.

El compromiso siempre ha sido el mismo: preservar la autenticidad del producto y el legado de nuestra tierra.

Un legado que supera las dificultades

El trujal ha sido testigo de momentos decisivos. La comarca fue llamada la “pequeña Andalucía” por la abundancia de olivares, hasta que la helada de 1956 destruyó buena parte de ellos. Décadas más tarde, el olivar resurgió con fuerza, y con él la determinación de nuestra familia por mantener viva la tradición.

Ese esfuerzo nos llevó a recibir en 2003 el Premio “Basilio Paraíso” a las empresas centenarias de Aragón, un reconocimiento al trabajo de varias generaciones. Hoy, seguimos en el mismo lugar, fieles a un proceso artesanal que aporta valor frente a la producción masiva. Nuestro aceite es, en esencia, historia, salud y autenticidad en cada botella.

Cajas de aceite

La esencia de la variedad empeltre

Trabajamos principalmente con la aceituna Empeltre, típica de Tarazona y la Ribera de Navarra. Esta variedad nos ofrece un aceite de color amarillo oro, sabor suave y un dulzor natural muy característico. Es un aceite versátil: ideal tanto para el uso diario como para la cocina gourmet.

Olivo empeltre
Detalle de prensas

Descubre la autenticidad del aceite de oliva virgen extra

Elige un producto natural, elaborado con métodos tradicionales, que cuida de tu salud y realza el sabor de tus platos.

Trujal La Verónica te ofrece calidad, sabor y tradición en cada gota.